Con gran éxito se llevó a cabo el festejo del día del compositor.
En el Carrusel musical “nuestras canciones inéditas, se presentaron importantes cantautores potosinos que hicieron vibrar los corazones.
La revelación del año fue la cantante Dulce Hanna, quien se abre espacio en la escena potosina en su faceta también como compositoras e intérprete.

Este domingo 18 de enero, disfrutando de un ambiente familiar y entre una gastronomía potosina plena de tostadas borrachas, gorditas de horno y tradicionales, así como de Pulque, se llevó a cabo en la Pulquería La Reyna el anunciado Carrusel musical para celebrar a las y los compositores potosinos, y el Centro Samuel Ruiz A.C. refrendó su compromiso por defender los derechos de autor y el acceso a las regalías por parte de sus creadores.
A nadie sorprendió la presentación estelar de Beto Fierro, conocido ya por sus canciones “No sé si soy feliz”, “Señora de los tacos” y “Harto de ti”; quien fiel a su vocación creativa, nos presentó su última canción “Los locos” y también cantó “Disparo de advertencia”.
Héctor López refrendó el cariño que le tiene el público, pues entonaron sus canciones conocidas en la radio como “Hipócrita” y “Amor por la radio”, que fueron coreadas por el público, pero también nos hizo bailar con “Mi querido San Luis” y hasta logró sensibilizar a más de uno con su inspirada canción “Madrecita de mi amor”.
Beto Lobo (Carax) hizo su magistral presentación como nos tiene acostumbrados, con ritmos variados y letras muy apegadas a la familia y los sentimientos más profundos. El talentoso compositor potosino hizo complacencias como “Los zapatos del abuelo”, “Audioretrato”, “Páginas del ayer”, “A mis treintas” y recordó a su compañero Alan, lamentablemente fallecido muy joven, con la canción homenaje “El vendedor de sapos”, entre otras más.

La agradable sorpresa de la noche fue Dulce Hanna, quien presentó su propuesta musical como cantautora y a través de sus ritmos y compases nos trasladó a nuestras vidas de antaño, cuando la juventud y el amor se fundían en un mismo camino con canciones de su autoría como “Aún soy de ti”, “En algún lugar del mundo”, “Ya no me beses” y “Por qué te sigo amando”. Ella fue sin duda, la revelación del este Carrusel musical.

La irreverente intervención de Jesús Ferrer Mata alias “Mi amor” fue un agasajo total para los asistentes, pues la frescura de sus letras, la rítmica de sus versos y la creatividad en sus letras nos interpelan una realidad sumida en la hipocresía y la vanidad. Con canciones como “Con valores muertos” y “Hasta que el cuerpo aguante” nos demuestra que a él no hay que ir sólo a escucharle, sino también a interactuar con su propuesta musical.

Ángel La Voz del Misterio se apareció entre penumbras para alegrarnos el último minuto de bohemios en la noche e irrumpió en el escenario para sorprender con su característica máscara interpretando canciones de su autoría que suenan a las de antaño, por su riqueza literaria, plena de metáforas y con una melodía sencilla pero profunda que hace suenen a las canciones que siempre hemos cantado.

El cierre del Carrusel musical no podía haber sido mejor, y fue a cargo de Noala Guerra, quien además compartió la conducción del programa con la prestigiada periodista Emma Aguado.
Noala Guerra es un viajero incansable y defensor del uso de la bicicleta como medio de transporte saludable para la vida humana y en su faceta como compositor interpretó las canciones donde hace denuncia social, narra las anécdotas de sus múltiples y largos recorridos, en canciones como “Hoy quiero pasarla bien”, “Ya lo entendí” y su infaltable “Sin pedigrí”.

El Centro Samuel Ruiz de Derechos Humanos A.C., organizador del evento de la mano de Humberto Fierro Belmares, agradeció a quienes participaron y asistieron al “Carrusel Musical Nuestra Música Inédita 2026”, y reiteró su compromiso de regresar con la edición 2027, pues el objetivo es visibilizar los derechos de los autores y compositores de hermosas melodías, así como acercar las canciones inéditas a un público cada vez más exigente de melodías que nos transmitan un sentimiento de profunda universalidad.


