Muy bien por la Universidad Castellanos, muy cuestionable la presencia de Gallardo

Sheinbaum inaugura Universidad Rosario Castellanos en SLP: Avance educativo empañado por las contradicciones de Gallardo

Por. Ricardo Sánchez García.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo inauguró este sábado la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Soledad de Graciano Sánchez, un logro en la democratización educativa que atenderá a 2,400 estudiantes en robótica, mecatrónica e inteligencia artificial.

En su discurso, Sheinbaum destacó que este proyecto responde a los principios del humanismo mexicano: “La educación es un derecho, no un privilegio”. El campus formaliza operaciones que iniciaron virtualmente en septiembre de 2025 y representa un compromiso con la juventud potosina históricamente rechazada por falta de espacios universitarios.

Sin embargo, la celebración se ve opacada por las contradicciones del gobernador Ricardo Gallardo Cardona, cuya presencia junto a la presidenta contrasta con los principios de austeridad republicana y combate a la corrupción que abandera la Cuarta Transformación.

Gallardo llegó al poder en 2021 bajo el Partido Verde con respaldo de Morena, pero arrastra un pasado turbio: estuvo detenido en 2015 por presunta delincuencia organizada y lavado de dinero, acusado de desviar más de 200 millones de pesos del erario de Soledad hacia empresas propias. La Unidad de Inteligencia Financiera recuperó el caso en 2020, alertando sobre presuntos actos de corrupción familiar por 700 millones de pesos.

Más grave aún es su conducta actual. Pese a las directrices presidenciales contra el nepotismo, su esposa, la senadora Ruth González Silva, encabeza eventos masivos proyectándose como sucesora.

El propio Gallardo ha reconocido públicamente que intervendrá en la elección de su sucesor, evidenciando una concepción patrimonialista del poder. Su familia controla Soledad desde 2009, configurando un cacicazgo moderno maquillado con discurso progresista.

Múltiples señalamientos documentan adquisiciones de propiedades, medios y gasolineras a través de prestanombres. La opacidad en recursos públicos, adjudicaciones directas y retrasos salariales han sido constantes.

La pregunta es inevitable: ¿por qué la administración federal tolera estas prácticas que contradicen los principios transformadores? El caso Gallardo expone una inconsistencia fundamental de la 4T: la tolerancia hacia aliados incompatibles con el discurso de renovación moral.

La Universidad Rosario Castellanos es una victoria para la educación pública. Pero la imagen de Sheinbaum junto a un gobernador cuestionado por corrupción y nepotismo envía un mensaje confuso: ¿es la transformación compatible con estas alianzas?

Para los observadores críticos, mientras la 4T mantenga vínculos con figuras que contradicen sus principios, su credibilidad permanecerá en entredicho.