EL PAPEL DEL LOS “CONSULTORES JURÍDICO SNTE 52” Y “SNTE 52 CONSULTORES JURÍDICOS”
Sócrates García
San Luis Potosì, 14/02/2026. Con un manto de “sospechosismo” se han fraguado un conjunto de solicitudes de información en serie realizadas con la denominación de “Consultores Jurídico SNTE 52” y “SNTE 52 Consultores Jurídicos” al Sistema Educativo Estatal Regular mediante la Unidad de Transparencia.
No se trata en este caso de desacreditar el acceso a la información según lo establecido en la legislación estatal y federal en la materia, el objetivo es que un sinnúmero de peticiones de acceso a información “sospechosamente” están enfocadas en un grupo de trabajadores de la educación abiertamente inconformes con la manera en que se conduce la gestión sindical de la Sección 52 del SNTE, lo cual despierta suspicacias, pues se ha identificado un patrón donde se requieren datos muy específicos del desempeño laboral de compañeras y compañeros que han figurado en planillas opositoras en las elecciones delegacionales a la oficialista del sindicato magisterial, o han resultado electos para alguna representación en contra de la voluntad de la actual directiva de la Sección 52, o bien en algunas asambleas han cuestionado abiertamente los magros resultados del actual Comité Seccional, o simplemente los dirigentes identifican o estereotipan a algún agremiado como “que no está con nosotros” o “está en contra del sindicato” y así se podría seguir con una larga descripción. Entonces, ahora resulta que está prohibido disentir, pensar diferente, discrepar, por lo cual se aspira a la unicidad, a la homogeneidad, a la similitud, a la pleitesía, al oropel, y a condenar a la heterogeneidad como lacayos del sindicalismo, triste postura de quienes deberían ser guardianes del bienestar de sus representados, asumiendo actitudes autoritarias, dictatoriales, caciquiles y francamente porristas.
Se puede interrogar ¿Qué cuál es el problema? No está por demás recordar que la política de transparencia tuvo como propósito promover la rendición de cuentas, el combate a la corrupción, y la participación ciudadana en la fiscalización gubernamental. Las peticiones en cuestión inquieren sobre el cumplimiento del horario laboral, visitas de inspección a las escuelas, monto de los salarios devengados, realización de los Consejos Técnicos Escolares y un largo etcétera y tal parece que se pide con un histórico de hasta por tres años.
Ante lo anterior surgen diversas interrogantes ¿Se sospechará de actos de corrupción de los mandos medios e intermedios del SEER? ¿Se habrán convertido de la noche a la mañana en nuevos ricos? ¿Ostentarán costosos vehículos de millones de pesos? ¿Tendrán cuentas bancarias en dólares y en los paraísos fiscales? ¿Estarán involucrado en alguna estafa maestra o huachicol educativo? ¿Habrán adquirido pinturas de renombrados autores del mundo del arte?
Con respecto a lo anterior según los datos de la OCDE un docente en México tiene un salario de un poco más de $ 33 000 dólares anuales, lo que al tipo de cambio de la versión del presente ($17.16) andaría en $ 566,280 pesos anuales, y como el pago en el medio magisterial es cada quince días el promedio sería de $ 23,595 pesos quincenales, cuando el promedio de los países de la OCDE se sitúa en $ 43,000 dólares lo que da un promedio anual de $ 737,880 pesos y el quincenal quedaría en $ 30,745 pesos. Nada más alejado de la realidad.
Es conocido por casi toda la población el estado de postración que están cientos de escuelas, con múltiples carencias, ni modo que de estas estén extrayendo recursos. También la mayoría de las actividades de los directivos del medio magisterial son públicas y conocidas; organización de concursos escolares, ceremonias cívicas, se les controla la asistencia mediante un reloj checador, tienen que presentar pases de salida e informes cuando hacen visitas de supervisión a las escuelas, además de que están sujetos a cumplir una determinada cantidad de indicadores que integran su sistema de desempeño que es evaluado por la Secretaría de Finanzas.
Es un total despropósito y pareciera una vendetta política de la Sección 52 del SNTE, en contra de múltiples voces que han manifestado su opinión diferenciada por no compartir el tipo de gestión que se está realizando en la citada representación sindical.
El 13 de febrero del año en curso circuló ampliamente en el medio magisterial del SEER y la Sección 52 un desplegado donde se deslinda de las citadas peticiones de información, pero al más viejo estilo de la política se diría “explicación no pedida y dada, culpabilidad manifiesta”.
Cuando Santiago Creel se desempeñaba como Secretario de Gobernación durante el gobierno de Vicente Fox, un 8 de septiembre introdujo en la jerga política el término de “sospechosismo” para referirse a la actitud de Andrés Manuel López Obrador, entonces Jefe de Gobierno del D.F., quien denunciaba constantemente que el gobierno federal panista orquestaba sistemáticamente “complots” en contra de su gestión, llevándolo a desconfiar de todas las acciones del gobierno foxista, desde entonces el vocablo pasó a ser moneda de curso corriente en la política mexicana para referirse a la desconfianza desmedida y a la interpretación tendenciosa de la información política, convirtiendo la duda en una práctica común en el léxico político mexicano. Actualmente la expresión sigue siendo usada para referirse de manera irónica, sarcástica y hasta con un dejo de mordacidad de quien en algún momento “tira la piedra y esconde la mano” encubriendo su cobardía.
La representación sindical tiene por objeto;” Defender los derechos laborales, sociales, económicos y profesionales de sus miembros” se lee en sus estatutos, y abonan en un conjunto de principios fundados en el bien común, la solidaridad, el espíritu de cuerpo y el respeto a la diversidad, pero tal parece que eso que ennoblece a la política sindical ha quedado en el basurero de la historia, y hoy se vuelven como una Hidra en contra de sus propios representados, tal vez haya que emular a Hércules para salir avante de los pantanos y fangos del Lago Lerna, y si no, se estaría como Santiago Creel echando en cara el “sospechosismo” a quien debería ser la representante de todas y todos los agremiados a la Sección 52 del SNTE.

