Celebrando el Día Mundial de la Lectura en Voz Alta

Por Fabiola Santillán

La semana pasada les platiqué sobre mi experiencia leyendo en voz alta; sin embargo, hoy sigo recapitulando la escena donde me posicioné por primera vez frente al micrófono, con mi libro en mano y el corazón latiendo al ritmo de las palabras. Esa vivencia cobra un significado especial hoy, que celebramos el Día Mundial de la Lectura en Voz Alta.

Esta fecha no es solo una efeméride más; es un recordatorio del poder transformador de la voz. Leer para otros no es solo una herramienta educativa, sino un puente hacia la conexión humana, la inclusión y el fortalecimiento de nuestras comunidades lectoras. Además, es un acto de justicia social: resalta la alfabetización como un derecho humano fundamental y nos urge a garantizar el acceso a la lectura en todos los formatos, especialmente para personas con discapacidad visual.

Esta celebración, que ocurre el primer miércoles de febrero, nació en 2010 gracias a la organización internacional LitWorld. Desde entonces, ha inspirado a millones de personas a derribar muros y compartir historias, conocimientos y emociones a través de la oralidad.

¿Por qué seguir leyendo juntos?

Mediante la lectura compartida, promovemos una cultura de aprendizaje continuo y celebramos la diversidad de voces y perspectivas que enriquecen nuestro mundo. En un mundo cada vez más digital, este día destaca la relevancia de:

  • Preservar las tradiciones orales.
  • Fomentar la narración como medio para transmitir cultura y valores de una generación a otra.
  • Habitar la palabra como un placer colectivo.

Al conmemorar este día, reafirmamos el compromiso hacia la creación de un mundo donde todas las personas, sin distinción, tengan acceso a los libros y puedan disfrutar de los beneficios que el viaje literario nos regala.